El sistema digestivo es uno de los que más problemas causan y los que más deben ser examinados. No es un estudio sencillo puesto que requiere de experiencia por parte del personal tanto técnico como médico, ya que requiere de colaboración por parte del paciente y de una estrecha relación de confianza entre el personal sanitario y el paciente. A continuación vamos a describirte las pruebas médicas que más se utilizan en el medio hospitalario para lograr un diagnóstico de lo más fiable y certero.

 

1. Tránsito esofagogástrico

Es un estudio que consiste en la captación de imágenes radiográficas mientras el paciente toma una papilla con sabor a tiza llamada bario. Durante la exploración el técnico o el médico va visualizando en tiempo real el paso del bario gracias a la utilización de una técnica radiográfica llamada fluoroscopia y que permite ver en vivo cómo el paciente deglute y ver el comportamiento del bario a su paso por el esófago, estómago y asas intestinales. Este estudio, si llega a ser completo, puede llegar a durar unos 60 minutos.

 

2. Enema opaco

Esta técnica es utilizada para el estudio del intestino grueso y es llevada a cabo mediante la introducción vía anal de un líquido radioopaco llamado enema opaco y que hará que el médico estudio diferentes funcionalidades del intestino grueso y valore la posible existencia de lesiones. Esta es una prueba bastante molesta puesto que hay que posicionar al paciente en posición lateral con el fin de introducirle mediante sonda anal el enema, provocando en ocasiones una evacuación inesperada. Este estudio puede llegar a durar entre 60 y 90 minutos.

3. Gastroscopia

Esta técnica es ejecutada por el personal médico especialista en aparato digestivo en quirófano. Consiste en la introducción por la boca de una sonda con cámara permitiendo la evaluación milimétrica de cada una de las partes del aparato digestivo alto. Es llevada a cabo con una pequeña sedación y el estudio puede durar entre unos 20 y 30 minutos.

 

4. Colonoscopia 

Esta técnica también es ejecutada por personal médico especialista en aparato digestivo en quirófano y bajo sedación del paciente. A diferencia de la gastroscopia, en esta técnica se introduce la sonda con cámara vía anal y permite analizar al milímetro cada una de las regiones del intestino grueso permitiendo así detectar cualquier tipo de tumoración que se pueda asociar al cáncer de colon.

 

5. TAC o escáner con contraste intravenoso y contraste oral

El escáner o TAC es una técnica multicorte que permite la visualización de cualquier órgano del cuerpo. En este caso, al querer evaluar el estómago o el intestino es aconsejable que el paciente beba 2-3 litros de agua con contraste oral con el objetivo de rellenar todos los órganos huecos y poder así evaluarlos una vez paso por el haz de rayos X. Esta es sin duda una técnica muy avanzada y aporta una información muy amplia al médico radiólogo.

 

6. Enteroresonancia magnética

La enteroresonancia magnética es un tipo de resonancia magnética empleada para el estudio del intestino delgado mediante la adquisición de diferentes secuencias de resonancia previa introducción de contraste intravenososo y contraste oral al paciente. Podría ayudar a su médico a diagnosticar inflamación, sangrado, obstrucciones y otros problemas. No es invasiva y no utiliza radiación ionizante, a diferencia de la prueba descrita en el punto 5.

 

Como puedes ver, existen multitud de pruebas diagnósticas para la evaluación del sistema intestinal, siendo las más avanzadas el TAC y la Enteroresonancia magnética. Sin duda, será el médico especialista en digestivo el que decida la mejor opción en función de la sospecha inicial.